lunes, 26 de agosto de 2019

SIN LA VIDA


SIN LA VIDA
Arde el mundo, tiembla la tierra, se quema el agua, los volcanes enojados escupen fuego, las aves emigran a la luna, los insectos quedaron aplastados bajo las rocas, los hombres se desintegraron, no quedan ni ruinas, todo ha sido devastado.
Cuando ya no había vida, se presentaron en el planeta, después de larga ausencia; humeaba todavía la superficie, un olor a azufre se esparcía encima de las cenizas.
Un montón de deidades se arrimaron a ver el holocausto, era una gran algarabía; unos reclamaban, otros acusaban, los demás cuchichiaban, nosotros callados presenciábamos desde un rincón la escena.
Discutían culpas y responsabilidades; celos, descuido, soberbia y egoísmo; los dioses mitológicos protestaban.
Las ideas no tenían ya quién las pensara, las estructuras sin quien las entendiera, las pasiones sin quien las disfrutara, los pecados sin alguien que los cometiera, el odio sin víctima que lo sufriera, la venganza sin quien la ejerciera, el amor sin quien lo sintiera.
Nada tenía razón de ser sin la vida, ¿para qué el perdón? ¿Para quién la bendición? ¿A quién maldecir? De nada servía la piedad, ni el consuelo ni la plegaria. Ni la verdad ni la mentira tenían ya cabida en una existencia muerta.
Ni la ciencia ni la filosofía ni el derecho ni el arte ¿Para qué sin vida?…si su último suspiro, se había para siempre, ¡apagado!
Sin vida, ningún sentido tenían los dioses, entonces se dieron cuenta que nunca habían existido.

lunes, 1 de julio de 2019

LA NIÑA


LA NIÑA
¿De qué se trata la vida? – preguntó la niña a su madre.
-De ganar dinero hijita – le contestó – eso es todo, fíjalo en tu mente y que no haya nada que hagas que no vaya encaminado a ganarlo-
-¿Cómo se obtiene?- replicó la criatura  - trabajando, cuando tengas suficiente, entonces todo se hará más fácil, tendrás amigos, prestigio, crédito, comodidades, diversiones, viajes, placeres y hasta amores-.
-¿Cómo se obtiene?- replicó la criatura –
-Trabajando, como lo hace tu padre, desde que amanece hasta que anochece-
-Pero mami, si nunca tenemos nada, apenas medio comemos  - Respondió la niña-
-Es que tu padre tiene el defecto de ser honrado, me faltó decirte lo más importante, tienes que medrar de donde sea, a los escrúpulos arrojalos lo más lejos que puedas, administra tu voracidad, se astuta, complaciente con los ricos y aprovéchate de los pobres y de los ignorantes, olvídate de la honra, eso es anticuado ¿a quién le importa?-
-A mi papá- respondió la niña.


GOGA


GOGA
Ella estaba llena de rencor por todos lados, destilaba amargura por los poros de su cansado cuerpo, era envidiosa y vengativa a más no poder, avara y abusiva, poseía los objetos con codicia exagerada.
También era vanidosa y soberbia, se cubría las imperfecciones que en secreto le brotaban dentro del misterioso sigilo con el que se desplazaba en aquel claustro, donde se ocultaba de las miradas curiosas.
Parecía una sombra, cuando por las noches, sonámbula se paseaba bajo las bóvedas y las almenas de aquel convento abandonado, a veces al asecho, a veces en la evasión, sospechosa se deslizaba entre pasillos y rincones, amontonaba toda clase de talismanes, escondía amuletos, recuerdos de muertos, idos en la prehistoria.
Nadie conocía su disfraz más socorrido,  lo usaba cuando estaba sola, así se atrevía a desnudarse y aparecer frente al espejo; entonces permanecía muda, impávida, impertérrita, absorta.
Luego quedaba tendida, se desplomaba, se desvanecía, parecía un cadáver, solo ella sabía que aún no estaba del todo muerta; era lo mismo, a nadie hacía falta, no había quien la echara de menos, nadie la extrañaba ni la necesitaba, para nada servía. Al revés, Goga era un estorbo, una carga pesada, un lastre que impedía el libre curso de la vida y del flujo alegre de la felicidad.
Nunca se quejó, aguantó callada los dolores de la vejez, no pidió clemencia ni auxilio, no sabía llorar y nunca le dieron permiso de reír, había sobrevivido castigada por su propia cuenta. 

LA AUTORIZACIÓN


LA  AUTORIZACIÓN
Sin ella no hay permiso, le dijo el encargado;- ¿Qué tengo que hacer para ser feliz?, - insistió el desgraciado, - vaya con el Rey, explíquele su caso, tal vez él pueda ayudarlo; - ya fui a verlo, ¡nunca está!  -Mala suerte, no pierda la paciencia, inténtelo otra vez.
-Siempre anda de cacería, se va de pesca, se fue al casino, está dormido, en una junta, dicta una conferencia, está de gira, asiste a un congreso; ¡total!  no puedo concretar una entrevista con él y me urge, tengo prisa ¡ya estoy desesperado!-
-Ve a su casa, intercéptalo en su finca de descanso- ¡buena idea! - Decidió penetrar a la inmensa residencia rodeada de una gigantesca barda perimetral separada de la mansión por una lago circular, repleto de lagartos de húmedas y babeantes mandíbulas, dentro de las cuales relampagueaban brillantes hileras de colmillos.
Aquí nadie puede ser feliz sin permiso, hay que solicitarlo humilde y dulcemente a las autoridades y ¡nunca te hacen caso! -iba pensando- finalmente entre las sombras distinguió una figura a lo lejos que se movía detrás del ventanal, cruzó con cuidado el puente levadizo que se abría y al final un guardia le imponía el alto, escudo y lanza en mano.
-Vengo a ver al Rey ¿podría avisarle que estoy aquí para hablar con él? Quiero y necesito una autorización para ser feliz, ¡es todo!-. Antes de cerrar la puerta del zaguán, el soldado le ordenó esperar……….
Transcurrieron unos minutos cuando se abrió de nuevo la puerta apareciendo el guardia de nuevo y le dijo: ¡Estás autorizado! – Corrió lleno de emoción e infinita alegría, por fin iría a cristalizar su - antes - inalcanzable sueño, daba saltos de emoción, cantaba y bailaba al son de una música interior que retumbaba en su corazón pleno de eterna gratitud.
Regresó con el encargado para decir que ya tenía la autorización del Rey, entonces el encargado procedió a sellar el permiso y de ahí en adelante gozó de felicidad.

     

lunes, 10 de junio de 2019

EL ORDENADOR


EL ORDENADOR

La misión que le habían encomendado, era inusitada: investigar dónde están los resortes de la realidad disfrazada que estamos compartiendo, unos viviendo, otros apenas sobreviviendo.
¿Por dónde empezar? Las causas son el objetivo; los efectos ya son tan evidentes que no hace falta ni mencionarlos, tal vez para no evocarlos para que no se empeñen con más ahínco.
Dentro de las Sociedades Secretas se hallan los motivos esotéricos responsables de tanta calamidad, decían algunos; son los judíos sionistas propietarios de la Reserva Federal, argumentaban otros; son los capitales financieros internacionales, opinaban terceros; es el sistema el que nos tiene en la zozobra, pensaban ciertos grupos.
Es una conspiración ultra secreta, fraguada desde las sombras, personajes siniestros, mafias familiares, dinastías infames y legendarias, quienes mueven los hilos de la historia, comentaban aquellos; para mí son los extraterrestres, sospechaban otros.
¿Quién gobierna el mundo? ¿Quién decide nuestro futuro? ¿Quién controla, ordena y manda?
Al término de la búsqueda, por fin había encontrado la respuesta, ahí…ahí está el comando supremo, le indicaron, se abrió la puerta y una voz cavernosa lo invitó a pasar: Era una terminal de la computadora cuántica de última generación.   

CONTRASTES


CONTRASTES

Desconcertado, abrió los ojos en aquel tétrico paraje, no obstante se sentía sereno y alegre, se irguió para empezar a explorar el lúgubre lugar, todo parecía humear, la desolación invadía de nostalgia la misteriosa atmósfera, un fétido olor se esparcía por aquel páramo cuajado de sonidos extraños y sombras siniestras; pero él se mantenía contento, una profunda satisfacción latía en su corazón y una auténtica sonrisa iluminaba su rostro, por dentro entonaba un himno de felicidad que aplaudía en su mente, no se cansaba de agradecer a la fortuna, el privilegio de gozar de tamaña aventura, de tan fantástica experiencia; así avanzaba entre rocas, pantanos y laberintos llenos de alimañas, colmillos, crujir de dientes, lenguas y lamentos.
Del otro lado un hombre se desgañitaba trastabillando lleno de pavor entre lirios, helechos y flores de espléndidos colores y aromas celestiales; sus ojos empapados de lágrimas apenas le permitían ver los arroyos de agua cristalina que corrían en la cañada, encima de gemas y pedernales de brillos destellantes, que con el cantar de los quetzales, canarios y otras aves, producían una música que armonizaba con el vaivén de las hojas movidas por el suave viento de la tarde; él horrorizado se cubría el rostro con las manos, en medio de gritos escalofriantes y temblores de angustia.     

sábado, 8 de junio de 2019

LA PREGUNTA


LA PREGUNTA

No se trata de controlar y dirigir el pensamiento en una dirección, sino en permitir que imágenes e ideas penetren y se manifiesten para atraparlas y así poder plasmarlas en papel; pero el miedo al pensamiento que repentinamente aparecía, le hacía borrar de inmediato, perdiendo sabiduría, placer y gloria; millones de ideas tocaban a su puerta, de inmediato las rechazaba asustado.  
Huía de sí mismo, se evadía por cualquier medio, se conectaba a la televisión, a la radio, al teléfono, subía a todas las plataformas que internet le brindaba, se hundía en la prensa, en libros y revistas, en documentos, panfletos, folletos, anuncios e instructivos; apuntaba su atención a todo aquello que le distrajera de sí mismo.
Recurría a todo tipo de medicinas, venenos, pócimas, brebajes, hechizos, conjuros, predicamentos, cuentos, novelas, ensayos, plegarias, sacrificios, substancias, moléculas y materiales, con tal de no enfrentarse consigo.
Buscando siempre afuera, subió a las cúspides, bajó a los pozos, penetró en las cuevas, se internó en las grutas, exploró cavernas, se sumergió en cenotes, buceó en los arrecifes, surcó los archipiélagos, voló por los aires, buscó en los bosques, investigó en las selvas, preguntó a los vagabundos, interrogó a los gendarmes, conversó con los sabios, vivió con los monjes y escuchó a los pastores en su fallido intento por descubrir la verdad.
Se transformó en Pitecántropos, se  vio las manos de Cromañón, encontró a Eva y a Noé; viajó en el arca, subió a Babel, saludó a  Confucio, admiró a Gilgamesh, ayunó con Buda, estuvo con Abraham y con Nabucodonosor, cenó con Isaac y Sara, paseó con Jacobo, aplaudió a Ismael,  se hospedó con David, comió con Salomón y con la reina de Saba.    
Se informó en la historia, estuvo con Heródoto, consultó a  Homero, saludó a Aquiles, rescató a Helena, cabalgó en Troya, vivió la odisea, se convirtió en Ulises, trató a Rómulo, conoció a Eneas,  venció a Jerjes, aprendió sanscrito, estudió en la academia de Platón, dialogó con Sócrates, preguntó a Aristóteles, discutió con Pitágoras, escuchó a Alejandro, acompañó a Tolomeo, se acostó con Cleopatra, discutió con César, siguió al Mesías, crucificó a Barrabás, se escondió de Constantino, se defendió de Atila; atendió a Mahoma, pero todo en balde, las razones se perdían entre lanzas, escudos, flechas y cruces; se quedó en las mismas.
Viajó con Verne, escuchó  a Salgari, se embarcó con Cristóbal, se aventuró  con Marco polo, navegó con Magallanes, siguió a Vasco de Gama, se refugió en Lhassa, recurrió a vedas y brahmanes, bajó a los infiernos con Virgilio y Alighieri, pintó con Rafael y Miguel Ángel, también con Van Gogh  y Kandinsky, se maravilló con Copérnico, Newton, Einstein y Planck, invocó a Fausto, enamoró a Julieta y montó a rocinante. Quedó extasiado con Bach, Beethoven y Mozart, cantó con Caruso, Pavarotti, Jagger y Lennon, conversó con Don Juan y  María Sabina, tomó con José Alfredo, brindó con Agustín, bailó con María, se perdió en el mar con Hemingway, se reflejó en el espejo de Oscar, vivió en Comala y  envejeció en Macondo.
No se fatigaba de buscar con ahínco no ya la respuesta, sino que ahora trataba de encontrar la pregunta. Aquí estaba, en el silencio absoluto del interior, ahí donde el bullicio se calla, donde las palabras quedan suspendidas en un entredicho eterno, después de un infructuoso trayecto por senderos plagados de espinas y cardos, aquí donde la revelación florece como un nardo en flor.

lunes, 22 de abril de 2019

LA MEZCLA DE PENSAMIENTOS


LA MEZCLA DE PENSAMIENTOS

Uno, dos, tres y hasta cuatro ideas simultáneas braman por atención, brotan al unísono en la mente, son inconexos entre sí, todos agitan sus banderas reclamando prioridad con exigente celo.
Irrumpen al momento en que me dispongo a disertar en una exposición pública, se aglomeran en patética confusión, como una torre de Babel en el cerebro, desordenando y desestabilizando mis planes, descarrilan mi lectura, me sacan por tangentes, me llevan por las ramas en diferentes direcciones.
Se revuelven entre sí, se cruzan, se empalman, se desplazan unos a otros haciendo un colash indescifrable, intentando cada uno, tomar la batuta, para dirigir la danza de las neuronas.
Los pensamientos son indisciplinados y ambiciosos, todos quieren primacía, ser los principales protagonistas de la función, no respetan los espacios en un pacto civilizado, no conocen el orden.
Inútil querer meterlos en cintura con un grito, mejor dejar todo en suspenso, de un borrón y cuenta nueva, enviarlos al recreo, donde tal vez calmen sus ímpetus de estrellas, hay que cerrar la cortina, para enjaularlos en su corral y mandarlos llamar uno a uno de acuerdo a lo que yo decida.
A la cola, a hacer fila montoneros, aquí yo gobierno, yo mando cuál va a la cabeza y cual después, nada de entrometerse en la hilera, todos serán atendidos, pero uno por uno en el redil. 

PARA MÍ


PARA MÍ

¿Para quién escribieron pensadores y poetas, sino para mí? ¿Para quién pintaron los artistas sino para mí? ¿Para quién sus obras crearon los escultores, sino para mí?
Desde Herodoto a Hesíodo, desde Homero a Platón, sin excluir a Tales ni a Anaximandro, todos plasmaron sus ideas, para que yo las entendiera.
Gracias Aristóteles, gracias Pitágoras, gracias Tucídides, gracias a los trágicos Eurípides, Sófocles y Esquilo, Gracias Arquímedes por tus enseñanzas, gracias a todos por haberme enseñado tanto.
Gracias Dante Alighieri, Goethe, Shakespeare, Cervantes, Víctor Hugo, Tolstoi y tantos más, por haberme[L1]  deleitado con su lectura; ¿Para quién realizaron su magna literatura, sino para mí?   
Pensando en mí escribiste como ente abstracto lector, querido Dostoievski, desarrollaste tus espléndidas novelas, también tú Hesse, retratándome en el Lobo Estepario y guiándome con Siddhartha Gautama.
En quién, sino en mí, pensabas Withman y tú también Baudelaire; a quién querías impresionar Poe con tus narraciones extraordinarias, sino a mí y Rufo en cada escena, en cada personaje del llano me veías leyendo tus llamas; soy el recipiente al que iban dirigidas tus reflexiones Marx, lo mismo las tuyas Nietzsche, y sus letras Señor Gurdjieff y las suyas Mr. Krishnamurti, también las suyas Gibrán, tanto como las de Castaneda y García Marques.
No me olvido de agradecerle a usted Sr. Sartre, ni a Artaud por su magnífica palabra, tampoco a Camus con su prosa única, dirigida a mí.
Porque aunque jamás me conocieron ni oyeron hablar de mí, todos sus esfuerzos artísticos, literarios y filosóficos me apuntaban, me llamaban, me centraban en su atención y me sentí aludido con cada una de sus palabras, de sus líneas, de sus estrofas, de sus trazos.
Gracias también a los genios pintores que con su magia lograron cimbrar mi espíritu como lo hicieron  Miguel Ángel, Da Vinci, Rembrandt, Turner, Delacroix, Orozco, Van Gogh y tantos otros; lo mismo estoy agradecido por la sublime tonalidad de sonidos orquestales de las composiciones de Mozart, Beethoven, Wagner, Schubert, Vivaldi, Bernal, Moncayo, Bach, Sibelius, Strauss,
Para los oídos de quién sino para los míos y para la exaltación de mis emociones, fueron las sinfonías de Smetana y Prokofiev, La Danza de los Caballeros y La Moldava.
Para mí, para ti también en especial.  
  

 [L1]

lunes, 8 de abril de 2019

ILUSIONES DE UN MUERTO


ILUSIONES DE UN MUERTO

Creía ingenuamente que todavía estaba vivo, lo había estado, pero hacía ya un tiempo, no sabía si largo o corto; pero no se había tomado la molestia de averiguarlo, menos de dudarlo.
Deambulaba por las calles disimulando su soledad, de vez en cuando pretendía recibir un mensaje en su celular, pero fingía, un silencio sepulcral lo envolvía, recién había muerto o mucho tiempo hacía?, lo ignoraba; él, como si nada, continuaba actuando, riéndose de sí mismo como siempre, soñando, pateando ideas por el camino.
Todas las tardes pasaba por su sepulcro, en la cripta detenido, leía su epitafio, entonces dudaba si no todo era un invento suyo….se quedaría así para siempre, en medio de la esperanza de seguir, de continuar en la brega?
Aun así, no se daba por enterado, no revisaba las fechas, ni volteaba a ver los calendarios enmohecidos por el tiempo, el polvo y las telarañas, tampoco intentaba verse en espejo alguno.
Cruzaba las calles con cuidado, caminaba bajo las sombras de los árboles, abría el paraguas para no mojarse y saltaba los charcos como siempre.
Se hacía ilusiones con el revoloteo de las mariposas y el olor de los jazmines, no se resignaba a ser un muerto.
   

EL GUIÑAPO


EL GUIÑAPO

Agachado pulía dando brillo a sus cadenas, le gustaba lucir los grilletes bien apretados, que dejaran marca en sus tobillos, también limpias las cicatrices que marcaban los latigazos en su espalda.
Anhelaba la hora de llegar de su verdugo, quien lo sometía a dolorosos tormentos, lloraba de alegría al sentir como su amo lo despreciaba o lo cogía a bofetadas, efervescía emocionado al amanecer, para llegar a los campos a cosechar los frutos que jamás probaría, se empinaba con gusto, para recibir las patadas del capataz que en él, descargaba sus frustraciones y su furia.
A toda costa defendía los derechos de su dueño, estaba dispuesto a tolerar resignado los peores castigos y vejaciones, a soportar el hambre, la sed y el frío con tal de recibir aunque fuese, la más leve sonrisa de su jefe.
Soportaba con alegría insólita los insultos, festejaba con entusiasmo las ofensas y hasta el ser herido de muerte, con tal de llenar de beneplácito a los jerarcas, que disponían de su destino, como si fuera un trapo.
Le encantaba lamerles los pies a sus superiores, se solazaba abanicando la papada del obispo que lo humillaba con soberbia, consentía con orgullo servil las cachetadas que le propinaba el director y bendecía por dentro las crueldades del cardenal,cada vez que le retorcía el pescuezo.
Por las  noches rosario en mano, soñaba con el viacrucis.       

PARA SIEMPRE JAMÁS


PARA SIEMPRE JAMÁS

Llegó a caerse bien, a simpatizar consigo, creo que de tanto convivir , de tanto aburrirse juntos, de tanto remar contra la corriente, llegó a conocer sus agallas en los límites de la subsistencia; poco a poco fue descubriendo su bravura, su finura, su vuelo, su estructura.
Empezó por perdonarse, por aceptarse y no cambiar al gusto del sistema que lo reprobaba en cada examen al que era sometido sin su consentimiento.
Había dejado de rechazarse hacía apenas unas semanas, dejó de criticarse, cumplió su promesa de no volver a subestimarse ni molestarse con aquellos remordimientos que, lo habían hecho sentirse como una piltrafa.
¿Por qué se había reprobado? ¿Bajo qué criterios? Ya nunca más lo haría, ahora se otorgaba la mejor calificación, un poco tarde sí, pero por fin, él era su propio juez, ya nada lo frenaría durante su auténtico impulso; había sido su peor enemigo, el único que lo hundía en el infierno más atroz, en la depresión y en la condena eterna.
Abajo castigos y aldabas, al diablo con los candados y las cerraduras, al demonio con las llaves, los barrotes y los calabozos.
Se convirtió en el héroe de su película, de su epopeya, de su odisea; nada lo detendría hasta la tumba, ahí descansaría para siempre jamás.

SOFISPULAR (Manipular con sofismas)


SOFISPULAR   (Manipular con sofismas)

Sofispular es actuar como si se tuviera el apoyo de la audiencia, es una disciplina que lleva mucho tiempo de estudio, dedicación, voluntad y práctica; sí, reconocemos que es absorbente y celosa, no permite desenfoques ni distracciones para su completo dominio.
Creo que voy a dedicar el resto de mi vida al control total del sofispuleo, ya que da muy buenos dividendos, garantiza el éxito y una considerable mejora en los ingresos por sus múltiples aplicaciones en todas las áreas de la vida, al dar por sentada implícitamente la adhesión de la concurrencia.
SOFISPULAR ES ASUMIR SIN SU CONSENTIMIENTO QUE EL PÚBLICO ESTA DE ACUERDO CON LO QUE SE DICE.
Cuenta con varios episodios su dominio, primero es comprender el concepto, hacer como si todos estuvieran de antemano conformes conmigo, sea cual sea mi punto de vista, debo comportarme con la certeza tácita del apoyo incondicional de la audiencia.
Que no escape ninguno, así sea llevarlos al mismo infierno, quedarán hipnotizados, sin posibilidad de disentir del absolutismo de mi voluntad.
No es necesario ni debatir, ni siquiera considerar pareceres y menos someter mi criterio a votación, mi opinión es de anticipo ley irrevocable; de un modo muy sutil, sin aspavientos altisonantes, lo haré con sonrisas y buenas maneras, pensarán y actuarán dentro de un perfecto sofispuleo, que aprenderé con impecable destreza y astucia, en esta academia; pronto, muy pronto, tendré bajo mi puño, cientos y miles de personas que reaccionarán conforme a mi dominio de Sofispular.

EFECTO SIN CAUSA


EFECTO SIN CAUSA

Todo síntoma es una consecuencia de una causa, de algo que lo provoca; como efecto de un motivo. Esta dualidad inseparable se repite una y otra vez a todo o largo de la realidad existente.
En el mundo físico son reacciones, respuestas a una acción, todo tiene su por qué, su razón de ser….
Pero ¿cómo explicar la existencia de consecuencias sin motivo? Tal vez encontremos reflejos condicionados, efectos que al cabo de un proceso automático, el suceso se verifique sin razón.
La enfermedad contesta también a este principio, un trastorno es consecuencia, un dolor es un efecto, una deficiencia obedece a una razón.
La pregunta surge ¿Existen efectos sin causa? ¿Odios sin razón? ¿Alegría sin motivo?
Estamos inmersos en un mundo físico palpable y en uno impalpable, pertenecemos tanto a lo que se rige por una lógica elemental caracterizada por la dualidad causa – efecto; como a otra que llamamos cuántica, que no obedece a las tradicionales leyes que nos impone la realidad del día con día.
Ahí se dan efectos sin causa y causas sin efecto, nuestras explicaciones resultan demasiado simples en esta dimensión, aparecen y desaparecen cosas sin razón, misterios insolubles donde el tiempo lineal no transcurre, en el que la distancia deja su medida y se rompen las leyes clásicas de la dualidad.
Entramos en el terreno de la espiritualidad, por llamarlo de algún modo, como en las profundidades oníricas, como en el reino de la mente, como en las energías sutiles que recorren silenciosas nuestros cuerpos, como en el más acá, como en la muerte o en la magia auténtica que oculta los secretos nunca revelados de la naturaleza.
   

jueves, 28 de marzo de 2019

ORDEN MENTAL


ORDEN MENTAL

Una, dos, tres o hasta más ideas al unísono brotan en mi mente, cuando intento despejar una sola aislada, varios pensamientos inconexos agitan sus banderas exigiendo mi atención, irrumpen precipitadamente, se aglomeran en patética confusión, un desorden desestabiliza mi cerebro que intenta seguir la lectura que enfrente tengo.
Se revuelven entre sí los pensamientos, se cruzan, se empalman, se desplazan unos a otros, cada uno intenta tomar la batuta para dirigir la danza de las neuronas.
Son indisciplinados, ambiciosos, todos quieren primacía, son protagónicos y celosos, no respetan ni las letras ni lo sonidos, no conocen el orden.
Inútil querer meterlos en cintura de un grito, son un enjambre indescifrable, tengo que dejar todo en suspenso para que se calmen, cerrar la cortina y empezar de nuevo, poniendo el foco en la tarea que he decidido.
A la cola, a hacer fila, acomodadas en una hilera, elijo cuál primero y cual  le sigue; por lo pronto a un lado montoneras, que la función no puede empezar con esta madeja de ideas cruzadas.

DESCANSEMOS EN PAZ


DESCANSEMOS EN PAZ

Cuando morimos nos quedamos en el ayer, en el pasado; mientras vivimos nos vamos yendo al mañana, al futuro.
Nosotros los muertos no tenemos porvenir; para uno, todo se acaba, el tiempo se detiene. Pero, no os asustéis, no hay nada que temer, no volveremos a irrumpir en vuestra vida, solo seremos un recuerdo efímero para ustedes.
 Ah! Placentera existencia que tanto nos hizo gozar, pero que ya ni siquiera extrañamos, nos perdemos en el anonimato de la historia; quizá nuestras obras y nuestra descendencia logre continuar un poco de tiempo más con ustedes los vivos.
Nuestra ausencia no es temporal, mentira que resurgiremos de entre las cenizas, engaño que resucitaremos alguna noche, falso que reviviremos en otra generación, mito el que reencarnaremos en un arbusto o en un hormiguero; nos vamos y ya, no hay más, no hay vuelta, lo caído, caído queda.
Acá solo oscuridad y silencio; paz, tranquilidad y descanso eterno, nada de congojas, ni lamentos ni arrepentimientos, tampoco escarmiento y menos remordimiento que valga; lo presentíamos desde el principio, ¿para qué engañarnos?
Pero no teman, no hay ni premios ni castigos, no hay memoria ni nostalgias, con la muerte, por fin estamos en paz.

viernes, 22 de marzo de 2019

EL SACRISTÁN


EL SACRISTÁN
A Petronila Godínez se le inflamaron las fosas nasales y por poco le brota una lágrima del ojo derecho, pero se aguantó como los hombres, reteniendo el llanto ¿de emoción o de vergüenza? Nunca se supo.
¿Quién es su padre? Le preguntó el agente y ella le respondió: Es el sacristán del Vaticano, el agente no se inmutó, se mostró impertérrito, ¿a qué se dedicaba en México? – Siempre fue muy acomedido en la capilla del pueblo donde nacimos, allá en San Bartolo de las Naranjas, cerca de Rio Verde, luego lo eligieron para una peregrinación, se lo llevaron a San Juan de los Lagos, luego a Talpa, ya después sólo se iba de rodillas a Chalma, se excitaba en el altar, le gustaba ser acólito, el padre le regaló un ropón que nunca se quitaba ni para dormir, vestido así iba al mercado brincando con una canasta a comprar el mandado.
Siempre quiso ser un monaguillo y finalmente lo consiguió después de muchos esfuerzos y sacrificios, se la pasaba haciendo penitencia en vez de irse a pecar como los otros chamacos, todo el fin de semana lloraba de puro amor a la cruz.   
Así se empezó a encariñar con las limosnas, le encantaba pedir caridad a las afueras del templo, una vez  le ofrecieron en bandeja de plata una diócesis, pero no logró demostrar la documentación, era lego en términos bíblicos, balbuceaba el latín de tanto responderle al obispo cuando le ayudaba en los santos oleos, en las confirmaciones, en los bautizos y en las bodas, con las propinas logró comprar una motoneta en la que paseaba a las monjas por las arboledas y las alamedas.
De una de ellas, nací yo; cuentan que se las llevaba al campanario y allá arriba se la pasaban doblando y bebiendo vino de consagrar hasta que se quedaban dormidos, como también el párroco frecuentaba a mi madre, este se arrogó la paternidad para taparle un ojo al macho del Sacristán.
Cuando vino el papa, a este Sacristán lo llevó al seminario, una noche; se llevaron unas barajas de Tarot y una ruleta, allá les esperaban las Carmelitas descalzas de todo a todo, dicen que  estuvieron dándole vuelo a la hilacha toda la noche, que los gritos de los monjes y los aullidos de las madres se oían todo a redonda.
Fue entonces cuando se fue con el excelentísimo señor a Roma, ahora está en Italia, me cuentan que está muy gordo y que todo el día se la pasa cantando el quiquiriquí mezclado con el ave maría y el kirie eleison tan de moda.

LA ADIVINANZA


LA ADIVINANZA

Por él, se es capaz de todo, de hipotecar la dignidad,  prestar el cuerpo, renunciar a los principios, vender el honor, mercar la honestidad, empeñar la camisa, violar la palabra, engañar al prójimo, mentir a la autoridad, perjudicar al amigo, traicionar a la patria, perder la vergüenza, robar al ciudadano, asaltar al transeúnte, amenazar al paseante y hasta matar al inocente.
Todo es negociable, no hay nada que no se pueda mercar, todo tiene precio: amor, amistad, cercanía, cariño, lealtad, fraternidad, compañerismo, solidaridad, auxilio y perdón.
Hasta la justicia se intercambia por el poderoso caballero, sonrisas, caricias, besos, abrazos, todo se subasta, la fama, el prestigio y el nombre.
Todo lo pudre, lo contamina, lo hecha a perder, es el mejor invento del hombre, lo confunden con el tiempo, lo buscan denodadamente desde todos los rincones del planeta, los pobres lo desean, los ricos lo poseen, sirve para todo, mientras más poco sea, va perdiendo su poder.
Es mágico, como una llave maestra abre todas las puertas, donde quera es bienvenido, por él se matan, estallan las guerras, se dividen las familias,  pelean los hermanos, nace la discordia, genera avaricia, despierta envidias, atiza recelos, promueve venganzas, envenena convivencias,  es como un demonio disfrazado.      

viernes, 15 de marzo de 2019

¿ETERNIDAD?



¿ETERNIDAD?

¿Cómo es posible que busquen sobrevivir con sus memorias intactas, en espera de la eternidad?
Anuncian que transfiriendo la información almacenada en el cerebro a un disco duro de una computadora, podrá permanecer el conjunto de recuerdos para siempre en la nube, en los circuitos virtuales por los siglos de los siglos.
Qué absurdo e indeseable ese destino, paladeado por el egoísmo, sin la terminación –ísmo, solo queda el EGO, el cada quién, el yo, el individuo, sagrado en su libertad de ser independiente y aislado de todo, a la vez que dependiente de todo. Las experiencias terrenales son cuando son, luego desaparecen, se desintegran, por lo que no vale apegarse a ellas, porque son efímeras, por eso mismo solo cuando suceden tienen importancia y realidad; dejémoslas allá, porque nos impiden estar en el presente, el futuro no ha llegado, por qué preocuparse? Nuestra pre-ocupación por el futuro nos distorsiona la visión del hoy, del presente, del ahora.
Nos pasamos la vida pre-ocupados por el después, qué comeré? Qué ganaré? Qué haré? Quiero llegar a ser famoso?  Prestigio? Reconocimiento? Aplausos? Tener mucho dinero? Muchas propiedades? Dominar los mercados? Controlar los insumos? Manejar los abastecimientos? Cómo dominar?
Algunos se están preguntando ¿Yo, qué quiero? Para el futuro no, para el presente y quizá entonces podemos descubrir que lo que natural y esencial es simple: ser feliz y estar libre.
No quieren morir, son tan aferrados a sus miedos, que les da pavor dejar de ser Fulano, Zutano o Mengano de Tal.  Quieren permanecer en una red informática para “Siempre”
Lo único eterno es la nada y ahí tú mejor no te metas. Esperemos que nuestros descendientes encuentren la dirección correcta para encausar la humanidad hacia la justicia social, para que todos los seres humanos se hermanen universalmente en fraternidad de especie.


jueves, 14 de marzo de 2019

EL ALMA


EL ALMA

No quiero morir, gritaba el alma, desaparece tú, le decía al cuerpo; que se disuelvan tus carnes, que se transformen tus huesos, que se degraden tus tejidos, que se pudran tus viseras, que de ti nada quede, que te confundas con el polvo, pero ¿Yo, yo por qué? – se quejaba lastimosamente el alma.
Se desbaratarán tus células al no recibir más oxígeno, te apagarás, te fundirás, te oxidarás; tus átomos se desconectarán del sistema que me permite ser tú, la estructura de tus moléculas colapsará; pero ¿Yo, yo por qué?....
¿Tú quieres continuar en el mismo circo? ¿Quieres seguir llamándote así? ¿Detener el tiempo?, congelar el devenir? suspender la historia? parar el transcurso de la vida?
¿Qué eras antes de vivir? ¡Nada! Lo único que eres es una memoria, todo lo que ha registrado tu experiencia y lo que has aprendido, las barbaridades en cadena que has protagonizado, las fiestas a las que has asistido, la alegría que has compartido, las tristezas y las angustias, las risas y las lágrimas, los éxitos y los fracasos, los errores y los aciertos y también la permanente duda.
¿Eres inmortal? Te preguntas…….o me preguntas a mí, yo el cuerpo soy materia pura, tú, mi alma eres nada, no existes sin mí, eres el resultado final de este increíble experimento que por primera y única vez se está dando en todo el absoluto.

VEJEZ


VEJEZ

¿Cómo saber que has llegado a la vejez? – Cuando se te salen los orines, se te quiebran los dientes, se te cae el pelo y no nace nuevo; al principio se te empiezan a olvidar los detalles, luego ya eventos significativos, coordenadas, fechas, datos y estadísticas; se escapan los sustantivos, te faltan adjetivos, escasean los verbos, no encuentras los sinónimos; solo quedan las declinaciones, algunas conjugaciones y revolotean por ahí acentos que no sabes dónde poner.
Los rostros se borran, se sumergen en una bruma cada vez más espesa y las imágenes, la información y los recuerdos, se van en los negros túneles del olvido. Las construcciones majestuosas donde campaneabas tu vanidad se resquebrajan, se vienen abajo las pinturas donde tu arte intentó un día perpetuidad y tus esculturas eternidad, todo se resquebraja.
Se te olvidó lo que es una metáfora, ya no reconoces un pleonasmo, te pasan zumbando los epítetos y te empiezas a tropezar con tu sombra, entonces estás envejeciendo.
El tiempo se confunde, se mezcla el ayer con el mañana, la dimensión de las cosas se distorsiona, no logras capturar los pensamientos, las ideas vuelan en parvada hacia la tierra de nunca jamás; ya has cumplido y es momento de partir, no te la hagas cansada.

NADA



NADA

 -¿Qué querrán los demás de mí?- Se preguntaba - ¿Qué esperan de mí? Debo develar ese misterio que me atormenta. ¿Cómo podré satisfacer sus expectativas? ¿Qué quieren mis maestros, qué desean mis abuelos? ¿Qué esperan mis padres? ¿Mis amigos, mis familiares, mis amistades, mi país, la humanidad, qué esperan de mí?-
-Toda mi vida me he dedicado a explorar este enigma, me he hallado frente a un frontón de enormes contradicciones, esto aunado a mi incapacidad para no entender nada, me deja en ascuas.-
-¿Cómo quieren que le haga? Le pregunté a mi profesora, quien me contestó con un reglazo  en el rostro – ¡OBEDECE! – es el secreto de la felicidad en la vida, evítate problemas.
- ¡Doblégate mansamente a la autoridad! – me escupió el Comandante,
 -¡Sométete sin protestar! - me vomitó el Teniente,
 - ¡Cállate! - me ladró el Inspector.
- ¡Silencio! me eructó el  Diputado.
 -¿Qué hago? ¿Qué les digo?  ¿Cómo me los gano? Me interrogaba en sigilo…….
Mándalos a freír espárragos, me respondió mi consciencia, lo que estos quieren es que no seas nada y como nada eres, nada has sido y nada serás; no pierdes nada.



ATORÓN

Ver correr el tiempo como una enorme pelota de paja empujada por el viento, dando tumbos en el desierto y yo perplejo.
Del cielo cae la noche desparramándose desde el horizonte hasta aquí, donde me planto a contemplar en silencio, el desfile del firmamento, que abre sus brazos hasta devorarme en su enigmática negrura.
Cómo se desvanece poco a poco la historia, se va desmoronando el mito que sostiene al miedo con su exigencia de tributo. Los pensamientos desbalagados no quieren uniforme, se van simplemente más allá de los controles, tropezando con sus contradicciones y yo aquí atónito.
Algo quedará después de la tempestad, las ruinas del pasado incrustadas en las rocas como huellas de moluscos en reserva legendaria y yo absorto.
No veo ningún caimán sediento a la redonda, se ausentaron en un descuido de los dioses que cuidaban el edén, dinosaurios y mastodontes se perdieron en el ayer, no queda nadie que platique sus peripecias y desventuras, yo aquí atragantado.
Van y vienen los fletes, como vergüenza de los asesinos que, sin escrúpulos han empapado de sangre los patios y yo aquí sigo atorado.

domingo, 3 de marzo de 2019

EN SUS ZAPATOS


EN SUS ZAPATOS

- ¿Te gustaría estar en sus zapatos? – me preguntó – ¡Bueno! Depende de cuál calce – le respondí-
- A mí, sí; - me dijo -  porque es un tipo triunfador, el éxito lo persigue, las conquistas se le dan muy fácil, tiene poder y dinero, se la pasa viajando por todo el mundo, llega a los mejores hoteles, come en restaurantes de lujo los más exquisitos manjares y bebe los vinos de las más prestigiadas cosechas y cada día está más saludable; ¡Ah! ¡Cómo me gustaría estar en sus zapatos!
-Los hombres lo envidian, las mujeres lo sueñan, sus empleados lo admiran, sus amigos lo halagan, no tiene enemigos, todos intentan imitarlo, es campeón en los deportes que domina ¿Qué más puede desear una persona? Por eso me encantaría estar en sus……
-Ya sé, ¡en sus zapatos! No necesitas decirlo, quizá también te da envidia-
- Es que todo le sale bien, en todos lados es bien recibido, la gente no solo lo acepta sino que lo ama, se levantan gustosos a saludarlo, a estrechar su mano, a donde va, el lugar a donde vaya se ilumina con su elegante presencia, es noble, simpático, educado y muy culto ¿Qué más quieres? Siempre está de buen humor, basta ver el resplandor de su semblante, míralo ahí viene, Fíjate con que garbo camina, parece que está partiendo plaza. –
-Pues entonces, agáchate y lámele las patas, por  no decir los choclos.


LA VIDA


LA VIDA

Me parece mucho más asombroso e impresionante, que la evolución del Universo se comporte como lo hace, a que un creador lo haya diseñado, como lo pregonan las religiones.
Estremece, el cobrar consciencia que la naturaleza haya encontrado en su propia esencia, las leyes que hicieron brotar la vida, desde sus formas elementales, hasta la complejidad del hombre, pasando por millones de especies en un escalafón fantástico.
Es todavía más  maravilloso, el espectáculo que nos brinda la naturaleza en todo su esplendor, que un proyecto deliberado, de algún ente superior, omnipotente que, desde las alturas o la distancia dirigiera, el concierto de la existencia de la realidad.
La inmensidad del cosmos, pasma por sí misma, el prodigio de la fecundidad, el portento del desarrollo de la más pequeña de las flores, nos dejan estupefactos en su perfección.
Son milagros permanentes que, sin firma alguna, se prodigan todo alrededor, ya en el humilde silencio de una noche tibia y callada, como en el estruendo de una erupción volcánica o en los relámpagos de una tormenta en medio del mar.
Basta, tan solo contemplar el vuelo de una mariposa, la metamorfosis de una larva, la carrera de un caballo salvaje o el reverencial nacimiento de un niño. Para quedar hechizados


ALTO



ALTO

Requiero una explicación, cuando llegué, la mesa estaba servida, el paraíso vibrante de energía, la sopa caliente, lista para comerse, aquí es el edén, por casualidad, encontrado; pero, ¿quién cosechó los frutos? ¿Quién amasó la harina? ¿Quién horneo el pan?, ¿quién destiló el vino?, ¿de dónde las jarras y las viandas? ¿Quién organizó este banquete, al que sin avisar, fui convidado?
¿Desde cuándo diseñaron este escenario tan fastuoso?  ¿Por qué los cerros, por qué el mar y los cielos? mi curiosidad aún no se ha saciado y exijo una explicación lingüística, tal quizá idéntica, a  la que se planteó el primer hombre en la tierra.
¿Qué demonios hago en la Vía Láctea? ¡Qué alguien me dé un buen norte y me diga ¿qué tengo que ver en esto?  Abrí los ojos y ya estaba en pleno apogeo este carnaval, he pasado todos estos años sorprendido, atónito, pasmado, perplejo; dígame alguien – ¡por favor! – ¿qué significa toda esta maravilla? Porque el tiempo se me agota.

LOS APEGOS



LOS APEGOS

Un charco del tamaño del mar, un olvido envuelto en un remolino de polvo, te has perdido entre la bruma, en el seno de donde brota el manto de un agua turbia.
Morirás como yo morí, desaparecerás como yo desaparecí; seremos los desaparecidos, nos ausentaremos, perderemos la consciencia, sepultados quedaremos con todos nuestros recuerdos encima, pero apagados.
Allá dejamos los rencores, los odios, los vicios, las enfermedades, los amores frustrados, las conquistas exitosas, los fracasos, las victorias, todo se quedará por allá.
Nosotros desprendidos del lastre que quedó en la memoria personal, tan insulsa y vacía como el hueco de mis letras.
Irás perdiendo todo apego, se ira quedando atrás la basura, también las flores, los diamantes, las gemas, las joyas, los vasos de lágrimas, los festejos, los aplausos, los abrazos, los besos, las caricias, los orgasmos, las alergias, las nostalgias, el júbilo, los sentimientos, las sensaciones, los arrullos, los cantos, las preferencias y los gustos.
Si todavía te queda tiempo de vida, dale vuelo, regodéate de alegría, disfruta de la dicha de estar en alerta vigilia, porque no hay retorno, mientras existas ríe, toca, canta, baila, ama.
Cada vez estamos más lejos de aquí, más cerca de allá.

Ni más ni menos.



Ni más ni menos.

Seguimos en la misma inocencia, aunque hayamos determinado con exactitud la distancia que nos separa de los astros y la inmensidad que hay entre ellos, que hayamos conocido la velocidad con que se expande el universo, desde la gran explosión inicial; aunque sepamos con precisión el tiempo que le toma a la tierra completar su elipse alrededor del sol; aunque conozcamos el número de giros que tiene nuestro planeta en sí mismo para cerrar la vuelta completa, aunque sepamos la cantidad de satélites que pueblan nuestro sistema planetario, no nos explica nada relevante para salir de la ignorancia primordial que nos acosa.
A pesar del hecho que hayamos descubierto las terribles, abismales y a la vez diminutas nano dimensiones y podamos irrumpir en el mundo sub-atómico, donde los lugares se esconden al vernos, espacios donde la materia es energía, donde el tiempo no pasa. Aunque sepamos la existencia de partículas que aparecen y desaparecen en fracciones infinitamente reducidas en un campo. No sabemos más que el hombre del paleolítico.
Aunque entendamos como se fertilizan los gametos, la manera como se ejecuta la fotosíntesis a través de las estomas de las hojas, de haber determinado la velocidad de la luz y del sonido; aunque conozcamos la cantidad de cada elemento en las estrellas y de que podamos observar cómo se multiplican y se mueren las células, estamos igual que Sócrates.
Tampoco el que conozcamos como se combinan los iones y se oxidan los metales, ni el que hayamos comprendido cómo los isótopos se desintegran en la radiación de los núcleos de los elementos raros.
No somos más sabios que el hombre de las cavernas, seguimos en la misma incertidumbre existencial. Ni más ni menos.