EN SUS ZAPATOS
- ¿Te gustaría estar
en sus zapatos? – me preguntó – ¡Bueno! Depende de cuál calce – le
respondí-
- A mí, sí; - me dijo - porque es un tipo triunfador, el éxito lo
persigue, las conquistas se le dan muy fácil, tiene poder y dinero, se la pasa
viajando por todo el mundo, llega a los mejores hoteles, come en restaurantes
de lujo los más exquisitos manjares y bebe los vinos de las más prestigiadas
cosechas y cada día está más saludable; ¡Ah! ¡Cómo me gustaría estar en sus zapatos!
-Los hombres lo envidian, las mujeres lo sueñan, sus
empleados lo admiran, sus amigos lo halagan, no tiene enemigos, todos intentan
imitarlo, es campeón en los deportes que domina ¿Qué más puede desear una
persona? Por eso me encantaría estar en
sus……
-Ya sé, ¡en sus
zapatos! No necesitas decirlo, quizá también te da envidia-
- Es que todo le sale bien, en todos lados es bien recibido,
la gente no solo lo acepta sino que lo ama, se levantan gustosos a saludarlo, a
estrechar su mano, a donde va, el lugar a donde vaya se ilumina con su elegante
presencia, es noble, simpático, educado y muy culto ¿Qué más quieres? Siempre
está de buen humor, basta ver el resplandor de su semblante, míralo ahí viene,
Fíjate con que garbo camina, parece que está partiendo plaza. –
-Pues entonces, agáchate y lámele las patas, por no decir los choclos.

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