DESCANSEMOS EN PAZ
Cuando morimos nos quedamos en el ayer, en el pasado;
mientras vivimos nos vamos yendo al mañana, al futuro.
Nosotros los muertos no tenemos porvenir; para uno, todo se
acaba, el tiempo se detiene. Pero, no os asustéis, no hay nada que temer, no
volveremos a irrumpir en vuestra vida, solo seremos un recuerdo efímero para
ustedes.
Ah! Placentera existencia que tanto nos hizo gozar, pero que ya ni siquiera
extrañamos, nos perdemos en el anonimato de la historia; quizá nuestras obras y
nuestra descendencia logre continuar un poco de tiempo más con ustedes los
vivos.
Nuestra ausencia no es temporal, mentira que resurgiremos de
entre las cenizas, engaño que resucitaremos alguna noche, falso que reviviremos
en otra generación, mito el que reencarnaremos en un arbusto o en un
hormiguero; nos vamos y ya, no hay más, no hay vuelta, lo caído, caído queda.
Acá solo oscuridad y silencio; paz, tranquilidad y descanso
eterno, nada de congojas, ni lamentos ni arrepentimientos, tampoco escarmiento
y menos remordimiento que valga; lo presentíamos desde el principio, ¿para qué
engañarnos?
Pero no teman, no hay ni premios ni castigos, no hay memoria
ni nostalgias, con la muerte, por fin estamos en paz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario