MALESTAR INTERNO
Buscando su salud, encontró que la podía lograr, haciendo
las paces con su enemigo; pronto
conocería al peor de sus enemigos, se lo había prometido el mago Merlín, brujo
supremo del condado, estaba nervioso, sumamente alterado, sudaba densas gotas
saladas que le escurrían nublándole la vista.
-Es que me atemoriza enfrentar a mi enemigo, no lo quiero
ver ni de lejos, estaré indefenso, a su merced –
- Pensaba-
-¿Cómo evadirlo? me
arrepiento de haber evocado esa presencia, seguro me hará daño, querrá atormentarme,
vengarse de no sé qué, ya imagino las
torturas a que me veré sometido cuando me encuentre con él, no vengo preparado,
no sé cómo defenderme de su violencia, ¿Por qué me agrede? ¿Qué le hice? ¿Por
qué esa saña, por qué ese odio, por qué el castigo?- se decía-
La tarde se fue, la negrura de la noche cayó encima de aquel
bohío, él temblaba, se mordía las uñas, se sangraba los labios, su corazón
latía desesperadamente.
Merlín se quedó viéndolo fijamente y frunciendo el entrecejo,
le advirtió de un grito: ¡A callar
bellaco, basta de berridos! tu enemigo no es tu imagen reflejada en este
espejo, tu peor enemigo es esa sombra que contigo traes por dentro, es el
veneno que hierve en tus arterias, es la hiel que te brota de odio por dentro,
es tu malestar interno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario