LO IMPALPABLE
Durante el sueño, la más bella de las razones, náufraga; ahí
nuestra pulcra lógica no vale, no ejerce su derecho a la crítica de lo que
considera absurdo.
En la aventura onírica se rompen las leyes de la física, ni
Euclides ni Newton tienen injerencia, Einstein y Planck, se asoman de la mano
tímidamente a presenciar el espectáculo del gran circo que se abre al soñador.
El más acá ha fracasado una y otra vez, lo rebasa el más allá, en donde muchos no
confían y gritan eufóricamente decepcionados: ¡Muera el más allá!
Ese paso indómito entre la vigilia y la muerte, entre el
sueño y la lucidez estúpida de la neurosis padecida, desde el común transeúnte,
hasta el intelectual académico.
La ciencia abrirá sus límites cada vez más ñangos y dudosos,
la herramienta más confiable pierde sus estribos, se resquebraja cuando no
halla explicaciones, tiembla, se amorcilla, abre las compuertas la antimateria
de par en par, entra la poesía, la fantasía, el surrealismo, lo paradójico lo
inconsciente, la resonancia histórica, lo impalpable.

No hay comentarios:
Publicar un comentario