SECRETOS DE LA
PATRIA. ***
Los hermanos Flores Magón fueron los
sembradores de la semilla revolucionaria de México, su idealismo y sus
propósitos coincidieron en un momento con el movimiento armado, en especial con
las ideas acaudilladas por Zapata y Villa y se distanciaron de las vertientes
burguesas de Madero, Carranza y Obregón, que finalmente sellaron la historia de
la lucha.
Acompañados de otros periodistas,
intelectuales y escritores como Librado Rivera, Antonio de Soto y Gama, Juan y
Manuel Sarabia, Camilo Arriaga, Antonio I. Villarreal, Praxedis Guerrero y
otros, editaron el periódico: “Regeneración” allá por Septiembre de 1900. En
los primeros ejemplares se dedicaron específicamente a la crítica del sistema
de impartición de justicia, en el que -entre otras cosas – dan cuenta de la
sagrada libertad de comercio que se ejerce también, por parte de los Tribunales
Competentes de la Federación, quienes vendían la justicia al mejor postor.
En el siguiente número de Regeneración, tocan
el tema: Democracia y Motín; en el que
dicen: “Predicar las doctrinas monárquicas en nuestro país, ahora que todos los
pueblos, aún los más monárquicos, tratan de dar ilustración a las bajas capas
sociales, es sencillamente un atentado contra las ideas del siglo, un atentado
contra los ideales de nuestros reformistas, que quisieron hacer un pueblo digno
y culto al que hoy tratan de sobajar y envilecer”.
Ahora bien – continúan – “no sabemos dónde
inferir que predicando la democracia se produzca el motín, no sabemos por qué
la reclamación de derechos ha de producir trastornos sociales. Si al predicar
la democracia y ejercitarla viene una fuerza extraña a oponérsele; si cuando se
reclama un derecho, se niegan a concederlo, más bien a satisfacerlo, porque los
derechos se satisfacen, no se conceden, si cuando se reclama justicia se
abofetea al reclamante, entonces sí se producirá el motín, porque a la
conquista de la libertad se opondrá la tiranía y al conquistar aquella contra
ésta, chocarán ambas fuerzas, de cuyo choque se obtendrá la revuelta con todos
sus horrores de robo y estrellamiento de aparadores”.
Lo más sobresaliente e importante del
pensamiento magonista, expresado fundamentalmente en el periódico
“Regeneración”, viene a cuento en estas fechas del aniversario conmemorativo de
nuestra historia nacional, en número del 23 de Noviembre de 1900, en este
título: Democracia y Autocracia; ahí escriben:
“El pueblo, que es el soberano, o lo debiera
ser, puesto que las autoridades en toda democracia emanan del pueblo, que es el
único que puede nombrarlas, ese mismo pueblo, ayer fuerte y viril, ahora se ve
sometido por sus mismos servidores”.
“Del papel de amo que desempeñaba, el pueblo ha pasado al de subalterno
de sus autoridades. Este hecho, que parecería inicuo aun en los pueblos sobre
los que pesan los gobiernos más autoritarios, es entre nosotros cosa fácil y
hacedera, en virtud del mal tino que siempre ha habido para imponer
autoridades, ya que estas no son elegidas por el pueblo”.
En tiempos de los Flores magón hubo un
movimiento parecido al que atravesamos hoy día con el Sindicato Mexicano de
Electricistas (SME), en aquel entonces se desató un movimiento de inconformidad
laboral en los trabajadores- propietarios y cocheros que se fueron a la huelga
en el Distrito Federal, en el periódico escribieron: “Como una prueba de la
soberbia de las autoridades - es decir de los servidores para con el pueblo,
esto es para con su amo - el Gobernador dijo: Los huelguistas deben mostrarse sumisos y obedientes. Después habrá tiempo de corregir el estado de cosas”.
“Sumisión y
obediencia a
una disposición caprichosa, atentatoria contra la libertad de trabajo. Sumisión y obediencia se exige al pueblo cuando las autoridades son las
primeras en no mostrar sumisión y
obediencia en lo que respecta a los derechos de los ciudadanos”.
“Sumisión y
obediencia debe
reclamar el pueblo (el mandante) a las autoridades (sus mandatarios). Forzoso
es que no se confundan los derechos y obligaciones del mandante (el que ordena)
con los derechos y obligaciones del mandatario (el que obedece la orden)”.
“El pueblo es el soberano, la autoridad es su
servidora, el pueblo es el que tiene la facultad de reclamar sumisión y
obediencia a su servidora”.
“Las democracias necesitan servidores y no
amos, para no convertirse en autocracias. Triste estado social éste en que los
gobernantes imponen sumisión y obediencia”.
- A diferencia de a aquellos tiempos, los
medios de comunicación masivos se reducían a la prensa escrita, (los
electrónicos no habían hecho su aparición en el terreno político) eran perseguidos, obstaculizados y
clausurados cuando no se inclinaban ante el poder porfirista. En 1888 el
gobierno subvencionaba 30 periódicos en la capital, 27 en los estados y casi toda
la prensa local. El sostenimiento de una prensa sumisa le costaba al país poco
más de un millón de pesos anuales, tanto como 248 diputados, 56 senadores y 27
legislaturas estatales. La reforma a los Art. 6º.- y 7º.- de la Constitución
suprimió en la práctica la libertad de expresión y manifestación de las ideas,
la prensa de oposición se enfrentaba a una persecución cotidiana.
He aquí otros fragmentos de textos de Ricardo
Flores Magón extraídos de Regeneración: “Francisco I. Madero, antiguo miembro
del partido Liberal, no sólo lanzó al ejército contra los contingentes
Zapatistas y reprimió algunas huelgas obreras que empezaban a organizarse, sino
que desplegó una franca campaña de persecución contra los liberales,
prohibiendo la circulación del periódico Regeneración al que identificaba como anarco-comunista”.
Madero trató por muchos medios de atraer a
Ricardo Flores Magón, a su hermano Enrique
y a todos aquellos intelectuales revolucionarios y periodistas, les hizo
diversos ofrecimientos, uno de ellos fue a través de Juan Sarabia, preso a la
sazón en San Juan de Ulúa, salió de la cárcel convertido en un agente del
maderismo, comisionado para hacer al partido Liberal proposiciones de paz,
partió para Los Ángeles en compañía de Jesús Flores Magón- hermano de Ricardo y
de Enrique Flores Magón – quien entonces ya también era maderista. La propuesta
era la siguiente: La Vicepresidencia para Ricardo Flores Magón (Imponiéndose a la decisión de la Convención
Antirreeleccionista, que había escogido a Vázquez Gómez) y la Secretaría de
Gobernación para Enrique Flores Magón. Hubo además otros ofrecimientos que
también fueron rechazados, Ricardo Flores Magón respondió: -¿Por qué a nosotros
se nos ofrecen comodidades y se deja a quince millones de seres humanos víctimas
de la miseria, de la tiranía y de la ignorancia?
La junta de Regeneración estaba dispuesta a
negociar y la propuesta fue: “Que Madero, Villa, Orozco, Zapata, Ricardo y yo
(Enrique) constituyamos una junta revolucionaria que gobernará a México hasta
que la revolución haya concluido. Entonces el pueblo elegirá libremente al
gobierno y pusimos la condición siguiente: que ninguno de los miembros de la
junta podría ser candidato presidencial hasta que hubieran transcurrido los dos
primeros términos presidenciales… ¿Cuál fue el resultado de estos intercambios?
Villa y Zapata, campesinos de la tierra que
habían alcanzado el mando, comprendieron lo que queríamos. Estaban
perfectamente de acuerdo con nosotros. Pero ni Madero ni Orozco pudieron
digerirlo. De modo que las negociaciones no condujeron a nada ¡Salvo que
nosotros, Zapata y Villa, nos volvimos contra Madero!” **
La revolución triunfante fue la política, la
de cambio de mandos, la del poder como trofeo; la revolución social, la de
fondo, la de estructuras, fracasó, fue reprimida, quizá también con no solo el
apoyo, el aval y la complicidad del capital internacional, sino por sus ordenes
y lineamientos.

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