MILITANTES
DEL PARTIDO
Enseñadles que
todo tiene precio, los valores morales, los principios éticos que aunque son
muy caros para quien los tiene, los precios pueden ascender hasta llegar donde
se derriten las ideologías y se escurren las doctrinas.
También
descubran ante sus ojos el método de compra de conciencias, vicio sofisticado
de elegante hipocresía, muy recomendable para el manejo y dominio de altos
ejecutivos de consorcios, trusts, monopolios, trasnacionales, y otras dulzuras
por el estilo.
Mostradles el
manipuleo de la atención inconsciente, demuéstrenles las ventajas de los
mensajes subliminales hacia el público televidente y radio escucha, para fomentarles el vicio de la compra, la maña
del consumismo per se, para hacerles vanidosos, presumidos y envidiosos; veréis
como crecen los mercados, los créditos y los intereses y como consecuencia el
alza de nuestros beneficios.
Explicadles el
procedimiento del chantaje, la manera de dar valor al secreto comprometedor, la
forma de obtener información
privilegiada y exclusiva, para usarla como extorsión sobre quien tiene
cola que le pisen.
Decidles como se
despierta la ambición de las personas, como se ensalzan los orgullos, como se
maneja la vanidad ajena, como se soborna a ejecutivos y funcionarios de todos
los niveles.
Demuéstrenles,
como se desprecia a los humildes, como se trata a los pobres, como se detesta a
los miserables, como se margina a los indígenas, como se les da atole con el
índice, con el anular, con el meñique o si se requiere hasta con el pulgar y
especialmente entrenadles para hacerse agradables a los ojos del poderoso.
Como hincarse y
besar la mano de los altos dignatarios del clero y del gobierno, como es el
comportamiento de un buen lacayo ante un superior, la mejor manera del servil
ante el extranjero rico, el como agacharse ante la presencia de un jerarca, los
diferentes estilos de inclinar la mirada delante de los magnates.
Habitúenlos a
mentir, instrúyanlos en hacer de cada momento un acto teatral, acostúmbrenlos a
traicionar, explíquenles la técnica de de la hipocresía y sobretodo del
cinismo.
Introducidles en
la ventaja de hacer tratos bajo el agua, hablar una cosa y hacer la opuesta,
jamás arrepentirse de algo condenable, a no tener lástima ni compasión de nadie.
Díganles como
maniobrar y ganar amistad y simpatía,
para después despojar, abusar y si es necesario destruir a quien se oponga a
sus planes.
Enséñenlos a ser
crueles con los animales, adiéstrenlos a ser fríos e insensibles ante el
sufrimiento ajeno, muéstrenles como se patea sin remordimiento, como se hiere
golpeando con puños, garrotes y con cuanto haya a la mano, explíquenles como se
clava un cuchillo, donde hace más daño una puñalada, por donde se entierra una
navaja.
Prepárenlos con
las armas, decidles como cargar un rifle, cortar cartucho, apunar y apretar el
gatillo, el modo de encender una mecha de dinamita y como se detona un
artefacto mediante un dispositivo a control remoto.
Adiéstrenlos en
la manera de ser elegantes, propios y bien portados; que sepan cuando ponerse
la máscara adecuada, como seducir con una sonrisa, como cautivar con un gesto,
como mirar con ternura a una niña y apaciguar la angustia de un anciano con una
palmada, a ocultar lo majadero, lo pendenciero, lo lépero, lo vulgar y lo
ordinario.
Hacedlos
expertos en la adulación rastrera hacia el poder, habitúenlos a ser abyectos y
falsos, a conseguir prestanombres, a ser abusivos, aprovechados, lambiscones, descarados y corruptos.
Así habéis
trazado la ruta del éxito de un político mexicano cualquiera.

No hay comentarios:
Publicar un comentario